viernes, 30 de agosto de 2013

Limones


Me irritas
cuando traes limones secos
que me evitan
necesarios tragos agrios.


Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en LB n. 8
Fuente imagen: http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/

domingo, 25 de agosto de 2013

Verdaderos amigos



Hacía años que no veía a Roberto. Lo encontré por casualidad en un bar de la Plaza Mayor y fue tal la alegría que decidimos tomar unas cañas juntos. Después de un par de horas habíamos evocado todos los acontecimientos pasados. A partir de ahí, vimos que nada en común podíamos contarnos. Comenzamos a aburrirnos. En ese momento resolvimos, muy acertadamente, poner fin a nuestra amistad con la última cerveza. Desde entonces no pasa una semana sin llamarnos para saber el uno del otro.


Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en LB n. 8
Fuente imagen: http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/

martes, 20 de agosto de 2013

Significados

La abuela quiso conservar la memoria de su nieto fallecido cuidando las plantas que había dejado. Tan bien lo hizo que pronto las hojas asomaron por encima de una tapia que daba a la calle. No logró comprender las palabras de los policías cuando la arrestaron aquella mañana, ni el empeño de los agentes en llevarse las macetas.


Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en AVP 8/julio/2013

jueves, 15 de agosto de 2013

El avaro

Quizás el avaro sueña con vomitar monedas, aunque ello le suponga un horrible sabor de boca.


Víctor M. Jiménez Andrada 
Publicado en LB n. 7

sábado, 10 de agosto de 2013

Valoraciones



Temía la alegría y la rapidez con la que unas manos ansiosas lo harían pedazos. Su piel brillante y colorida quedaría reducida a un amasijo deforme sobre el suelo. Nunca entendió porqué tenía que ser él la parte menos importante del regalo si después de todo era la más llamativa y visible.

 
Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en AVP 24/6/2013
Fuente imagen: http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/

lunes, 5 de agosto de 2013

Decadencia


Cuando tuvo que fotografiar la decadencia no se le ocurrió mejor idea que salir a la puerta de su casa, dirigirse hacia la tapia medio derruida de una obra abandonada y tomar varias instantáneas. Sobre la desconchada pared, habían pegado sucesivos carteles anunciando conciertos y otros espectáculos. Se superponían unos a otros formando un grosor considerable. Medio arrancados, dejaban entrever, como libros de historia, acontecimientos pasados. Supo que tenía la foto perfecta cuando dio, por casualidad, con el cartel amarillento y desgarrado de un grupo de rock cuyo vocalista murió trágicamente a las pocas semanas de aquel evento.

Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en LB. n. 7