miércoles, 20 de julio de 2016

Ecosistema mínimo (VII)

Temo el verso del loco que profetiza tempestades, el verso escrito en la cara oculta de la luna, el que desvela sin metáforas la sed perenne que me persigue en esta soledad vestida de domingo.
   

viernes, 15 de julio de 2016

Las ventajas de salir con una bruja

1

La bruja cultiva racimos
de besos negados en labios
que el calor prometen
de la marmita.

La magia es el desamor
que late en sus vísceras
y la tristeza dibujada
por el índice de un niño,
que alguna vez fui yo.
La conocí en un tiempo dichoso,
cuando llamaba fe a mi ignorancia.

Huí.

Más tarde supe que el oasis
que creía habitar
era un desierto rodeado
de nieves eternas.
Entonces la busqué
o tal vez ella me encontró.

2

Esta noche hemos quedado
para hilvanar augurios
en el viento,
bailar desnudos por los laberintos,
bebernos a tragos el zumo
de los relojes
y levantarle las enaguas
a esa luna tímida
que sonríe desde la estación
en la que el último tren
aguarda.
No hay nada como volver
a casa en escoba.



(del libro "El último diente de leche") 


domingo, 10 de julio de 2016

Juegos de un niño de barrio.

El hoy fugaz es tenue y es eterno”
Jorge Luis Borges
En aquel tiempo del polvo de tiza
y de la goma de borrar,
romper los pantalones
por las rodillas
era la hecatombe
tras la batalla.
El Alto Mando
prefería la sangre
a la tela rasgada.

Entonces las pedradas eran bromas,
las espadas ramitas de árbol nuevo
y medallas los puntos de sutura.
Los acuerdos de tregua
sabían a chocolatinas.

Hoy, sobre pantallas táctiles,
los dedos blancos
      -con destreza de cirujano-
manejan asesinos insaciables.

Yo también maté enemigos
                        (de mentira).



(del libro "El último diente de leche")

martes, 5 de julio de 2016

Ecosistema mínimo (VI)

Un rayo de sol atraviesa las copas de los árboles para hilvanar el polvo que desprenden los libros de historia, aquellos que se escriben con la tinta anónima de nuestras vidas. Un poco más allá, tus labios entreabiertos auguran el dulzor inalcanzable de las cerezas. Con esa estampa acuño mis monedas, las que usaré en el futuro para pagar el peaje terrible de la ausencia.