lunes, 25 de octubre de 2010

Pasen y vean: el espectáculo de la mina San José

Creo que el título que he elegido para estas líneas puede llamar la atención. No quiero, ni mucho menos frivolizar con un hecho que, afortunadamente, ha terminado de la mejor forma posible, es decir, con el rescate de los 33 mineros que llevaban enterrados casi setenta días a 700 metros de profundidad. Pero tampoco me puedo mantener ajeno al inmenso despliegue mediático que se ha levantado a raíz del accidente. Por desgracias, hechos como éste ocurren con frecuencia, aunque son muchas las ocasiones en las que el silencio más absoluto, por los intereses de los de siempre, preceden a desenlaces menos felices. Leo en los diarios que la cifra de periodistas ronda entre 1.600 y 2.000. Se han desplegado en la zona más de 350 medios de comunicación de 33 países. Parece que se han empeñado en televisar, radiar, fotografiar y escribir cada detalle, cada mínimo gesto, cada lágrima, cada rezo... para luego servirlo en bandeja a unos espectadores ávidos de emociones fuertes. Es lamentable que se haga de la vida y de las tragedias un espectáculo para transmitir en directo. Y es más triste aún que estos acontecimientos los utilicen los políticos de turno para sacar tajada y ganar puntos de popularidad. Hay números, se sabe que algunas cadenas de televisión están dispuestas a pagar hasta 32.000 euros a cada uno de los mineros por una exclusiva. Se están haciendo pujas. Al final las audiencias mandan, porque detrás de las audiencias hay dinero. Se hace de la vida un reality show, una ventana abierta donde la intimidad no existe. Todo el mundo tiene un precio y creo que van a ser pocos los que no caigan en la tentación. Tendremos a estos trabajadores, hasta entonces desconocidos, recorriendo los platós de las televisiones de medio mundo. Solo pido que a ninguna productora se le ocurra, aprovechando el despliegue de medios técnicos que se ha llevado a cabo en la mina San José, montar una especie de Gran Hermano en el lugar. Me da escalofrío pensarlo, pero seguro que ya se le ha pasado a alguno por la cabeza esta idea.

Víctor Manuel Jiménez Andrada

Publicado en: digitalextremadura.com (17/octubre/2010)

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Hombre, no hay que darle un enfoque tan amargoso. Si después del infierno que pasaron, el mundo les puede compensar un poco a costillas de la estupidez de las masas,que mejor.