miércoles, 5 de octubre de 2011

Jugar al despiste


Sabía que lo perseguían. Durante bastante tiempo trató de despistarles hasta que, después de mucho esfuerzo, lo consiguió. Sonrió con satisfacción, pero un nuevo mal se ciñó a su corazón: de tanto esconderse, se había perdido.


Víctor M. Jiménez Andrada
Publicado en Avuelapluma 4/7/2011

Ilustración: Roberto Wong; ¿Donde estás corazón?

1 comentario:

alfonso dijo...

Es que no se puede salir de casa sin el gps....

Un saludo cuñao.