lunes, 30 de septiembre de 2019

77-Cosas que llevo en el bolsillo

Todos guardamos
restos de carroña
en cajas de caudales.

Que arroje la primera piedra
el que no tenga pecado
o haya olvidado la combinación.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Vaya mierda (7)

¿Te has manchado los dedos con heces?
Puedes confesarlo sin miedo.
Es algo que a todos nos pasa
en más de una ocasión.
Tal vez por ello no seamos dignos
de ostentar cargo público.

Lo importante es limpiarse bien antes
de ofrecer la mano
y hacer virtud del disimulo.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Robinson

Me agarro a la palabra
como un náufrago
a una tabla raída
en mitad de la mar.

Una hoja en blanco
es una isla desierta,
un paraíso,
un empezar sin lastres.

Una hoja en blanco es final
de todos los principios.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Vaya mierda (6)

Poco a poco nos pudrimos.

Cada vez que vamos al baño
nos lo recuerda ese rastro
que dejamos atrás.

Conocedores del destino
que nos aguarda,
nos coronamos como necios
con tiaras de vanidades.

Aquí está nuestra derrota.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Estaremos en Edita Nómada


 

María Durán y Víctor Manuel Jiménez fundan en 2012 la Asociación Cultural Letras Cascabeleras. María es la presidenta y se encarga de dirigir algunas actividades, como el micro abierto “Sherezade”. Víctor es el coordinador, lleva la parte de gestión y comparte la labor editorial con Vicente Rodríguez. Víctor escribe narrativa y poesía, ha obtenido algunos premios y ha publicado varios libros. Entre los últimos están el poemario-artefacto “El opúsculo del caminante” y el libro de relatos “Morirme para esto”. María se inició con microrrelatos en el libro colectivo “Yo no leo” y ha publicado “El baúl dormido”, dentro de la colección “La bolsa”. Ambos han participado en recitales con textos y con arte de acción.

Game over

Un día lo nuestro se convirtió en un continuo restregarse estiércol en las encías, en un masticar tierra con los párpados.

Las polillas se comieron el azul de mi capa de príncipe cuando fulminaste mi tercera vida en la pantalla de tus ojos: GAME OVER.
 
No me quedaban monedas en el bolsillo y mi ánimo aullaba como perro apaleado. Con la última esperanza por sombrero, mendigué por tus calles para jugar otra partida.