Necrófago o canción para un coche fúnebre

Paso junto a sus fauces
abiertas.

Vislumbro sus entrañas
asépticas, metalizadas.
Duerme con placidez,
mientras espera su alimento.

Su presencia siempre repele
las caricias de las miradas;
pero es inevitable,
imprescindible.

He aprendido a aceptarlo
con cierta indiferencia
y un gesto amable en la tramoya.


Poema del libro Malos tiempos para ser sinceros (descargar obra completa).



Imagen de Ian en Pixabay



Comentarios