El cerdo
El cerdo se ceba con las miserias
y con los pálpitos en flor.
Su apetito insaciable
demanda cadáveres cada día
en la opulencia de sus alacenas.
Llegado el caso,
devorará a sus vástagos,
como devoró un día su conciencia,
y luego sonreirá en las entrevistas
con su máscara de inocente.
Poema del libro Malos tiempos para ser sinceros (descargar obra completa).
Imagen de StockSnap en Pixabay

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