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042-Cosas que llevo en el bolsillo

El rumor de las nueces tatúa la piel de Céfiro de nostalgias. En esa frontera estoy con un pie a cada lado.

Monito de circo

El mono solloza por una perla de sabiduría con la que amordazar la médula de la risa, el delirio del sistema métrico y el lugar en el que anidan los fetos de la burla. En el umbral embarrado de la desesperación un plátano podrido no es consuelo cuando por los vitrales del alma se cuela un halo de pálido odio. Y no hay peores cerrojos que aquellos transparentes que unen las cadenas alrededor del pescuezo de una voluntad tallada en papel de seda. (del poemario Circo)

La baldosa

Una baldosa suelta en la calle sirve de entretenimiento a un niño que la pisa a un lado y a otro para moverse como un péndulo. Debajo, las pobres hormigas no comprenden la procedencia del terremoto que está terminando con ellas. (del libro Encélado)

041-Cosas que llevo en el bolsillo

Por mucho que domine el arte de los anzuelos, no podré atrapar al escurridizo instante. Nadie lo ha capturado jamás, aunque eso no consuela.

Equilibrios complicados

Amarte fue hacer equilibrios sobre una pelota y plantarle cara a un suburbio lóbrego de tiempo apuntalado en el glaciar de tus besos. No por esperada la punzada en mis pies fue menos funesta cuando un alfiler arrancado de tus vísceras me hizo perder la armonía. Sin pelota que sostenga un nimio fragmento de mí solo me queda claudicar y agazaparme lejos del torrente de luces. (del poemario Circo)

Amor

Tu camiseta dice: I love you. Hace falta saber quién es ese tal “you”.  (del libro Encélado)

040-Cosas que guardo en el bolsillo

Verso es el ala de un pálpito con cascabeles cosidos. La magia está en las interpretaciones infinitas de su música.