jueves, 5 de agosto de 2010

Juegos de guerra

Vacié el cargador sobre su cuerpo. Primero en la espalda, a traición, y cuando estuve cerca sobre el rostro. Cayó al suelo y se levantó con una sonrisa.
—Ojalá todas las guerras fueran con pistolas de agua —me dijo mientras me besaba con ternura.

Víctor Manuel Jiménez Andrada

2 comentarios:

Hector Ugalde UCH dijo...

¡JAJAJA! :]
¡Ojalá! :]
¡mUCHos salUCHos de hOjalata! :]

No Comments dijo...

Ojalá toda la violencia fuera de esta manera y más en verano, jeje

Un saludo indio