viernes, 10 de agosto de 2018

Jubilación anticipada

En el precipicio de aquel amanecer cubierto por hule de escarcha, una sombra me arrancó tres dientes de un golpe certero en la mandíbula.

Después de 48 horas en observación, habitó la soledad de los pliegues bajo mi almohada en la cama del hospital.

Dicen que le dieron la jubilación anticipada al ratón Pérez.

Ya no creo en quienes cambian monedas por dientes cuando las arcas están vacías y las encías casi despobladas.

domingo, 5 de agosto de 2018

69-Cosas que llevo en el bolsillo

Los besos embotellados
en vidrio no retornable
tienen fecha de caducidad.

No hay degustaciones gratuitas
para el desertor de las estrellas.